lunes, 26 de diciembre de 2016

Armando Iachini: Italianos que ayudaron a construir el país

En diversas partes del mundo se han registrado desplazamientos migratorios por parte de italianos. En Suramérica, por ejemplo, este hecho está más que comprobado. Entre los países con mayor cantidad de inmigrantes italianos nos encontramos con BrasilArgentina y Venezuela. Este éxodo numeroso que se dio en distintas regiones de nuestro continente compartía un interés en común: el de salir adelante y encontrar una estabilidad económica que su país en ese momento no les podía brindar.

Armando Iachini

Si hablamos de Venezuela, la comunidad italiana tuvo dos períodos relevantes de afluencia al país. El primero, que data de 1920, en el cual la mayoría se esparció por las zonas andinas para trabajar en lo que mejor sabían hacer: la agricultura. Los terrenos fértiles de los estados Trujillo, Táchira y Mérida eran ideales para el trabajo con la tierra, por ello los italianos se sintieron a gusto al pisar estas regiones. El segundo período está comprendido en la mitad del siglo XX. En esta ocasión, las profesiones de los inmigrantes eran varias: zapateros, constructores, sastres, jornaleros, etc. Los mismos se dispersaron por distintas partes del país.

Emprendimiento, esfuerzo, trabajo y desempeño son palabras que describen a muchos de estos italianos. [Armando Iachini] comenta que Pasquale Iachini y Alfonzo Marozzi, dos jóvenes visionarios que dejaron sus tierras por la búsqueda de nuevas oportunidades. Ambos, tras años de arduo trabajo, lograron formar una de las empresas más sólidas en cuanto a construcción vial del país, formalmente conocida como Construcciones Yamaro.

Armando Iachini

El comercio, la industria, la arquitectura, la cultura, la construcción, la banca, la estética, la academia, la moda, la ciencia, la medicina, la agricultura y la ganadería son facultades en las que se desarrollaron estos italianos, que luego adoptarían el gentilicio de venezolanos. Juntos, nos ayudaron a construir un futuro que aún hoy día se percibe. Aprendieron de nuestra cultura al igual que nosotros aprendimos de las de ella. Nos enseñaron que el trabajo es uno de los pilares fundamentales de la sociedad.

Por Armando Iachini

lunes, 19 de diciembre de 2016

¡NO TE LO PIERDAS!: La tradición migrante italiana

Los italianos son conocidos por ser un pueblo de emigrantes. Se tiene registro de que durante siglos, estos sentaron comunidades entre los cuatro continentes. Esta ola migratoria ha tenido como catalizador la profunda pobreza en diferentes zonas de Italia. La salida de estas personas significó para la sociedad italiana un fuerte alivio en cuanto a la presión demográfica.

Armando Iachini 

Como destino tuvieron sobre todo a América del Sur y Norteamérica, particularmente Estados Unidos, Brasil y Argentina, países con un gran crecimiento económico que necesitaba de mano de obra. Estas migraciones fueron previstas para largo plazo, puesto que el retorno a Italia no formaba parte de sus proyectos.

[Armando Iachini] cuenta que a mediados del siglo XX, Venezuela recibe con los brazos abiertos a una extensa ola de emigraciones proveniente de diversas partes de Europa. En su mayoría, eran personas que escapaban de los estragos de la Segunda Guerra Mundial. Es así como se consolidó una comunidad de exiliados italianos, cuya intención era la de venir a estas tierras para dar lo mejor de sí y poder cumplir todas sus metas propuestas.

Se estima que una gran población italiana se concentró en las zonas andinas, precisamente porque estas regiones les permitían hacer lo que mejor sabían, trabajar la agricultura. Si algo caracterizaba esta comunidad italiana que se estaba asentando en nuestros territorios, era su voluntad para el trabajo y para el progreso.

Armando Iachini 

Fue en octubre de 1950, cuando dos jóvenes italianos, Pasquale Ianchini y Alfonzo Marozzi, escapando de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, llegan a tierras venezolanas. A pesar de su corta edad, eran visionarios. Con trabajo duro, esfuerzo y dedicación, lograron fundar su propia empresa. Conocida ahora como Construcciones Yamaro, una de las compañías de construcción vial más importante del país.

Por Armando Iachini

lunes, 12 de diciembre de 2016

Armando Iachini: Los italianos en Venezuela

Toda nación está conformada por comunidades foráneas que le brindan un carácter plural y heterogéneo a la misma. La inmigración es un hecho que nos ha acompañado, prácticamente, desde el principio de los tiempos. Se ha comprobado que muchos pueblos primitivos, se desplazaban de un lugar a otro como una alternativa para  preservar su subsistencia.

Armando Iachini

Es sabido que la mitad del siglo XX en Europa, estuvo marcado por acontecimientos históricos que acometieron contra la estabilidad social que se tenía por conocida. [Armando Iachini] cuenta que las guerras, dictaduras y estallidos sociales son parte de los elementos desestabilizadores que redujeron la calidad de vida de los europeos.

Por este motivo, la inmigración se tornó en una opción para todos aquellos que andaban en busca de nuevos horizontes y oportunidades para prosperar. En el caso de Venezuela, la influencia europea estuvo comprendida, en su mayoría, por tres nacionalidades: portuguesa, española e italiana. Siendo esta última una de las más predominantes.

Fue a partir de 1950 cuando un aproximado de 300.000 italianos llegaron al país, sumando un 7% a la población de la época. De acuerdo al Censo Nacional de 1961, los italianos formaban parte de la Comunidad Europea más densa de Venezuela. Entre sus actividades económicas principales, se encontraban la agricultura y la construcción. Las comunidades de agricultores se ubicaron principalmente en las zonas andinas, mientras que los que se dedicaron a la construcción estaban distribuidos a lo largo del país.

Armando Iachini
Emprendimiento, esfuerzo, trabajo y desempeño son palabras que describen a muchos de estos italianos. Entre ellos nos encontramos con Pasquale Ianchini y Alfonzo Marozzi, dos jóvenes visionarios que dejaron sus tierras por la búsqueda de nuevas oportunidades. Ambos, tras años de arduo trabajo, lograron formar una de las empresas más sólidas en cuanto a construcción vial del país, formalmente conocida como Construcciones Yamaro.

Por Armando Iachini

lunes, 5 de diciembre de 2016

¡ATENCIÓN!: Italia y Venezuela, países unidos por la inmigración

Entre las culturas más influyentes de Occidentenos encontramos con la italiana. Ya sea en la gastronomía o la literatura, Italia mantiene una posición destacable en estos ámbitos. En cierta forma, su cultura aún conserva el resplandor del Imperio Romano. Es por ello que la influencia de los italianos en los países en donde han emigrado es tan notable.


Armando Iachini

[Armando Iachini] comenta que a mediados del siglo XX, Venezuela recibe con los brazos abiertos a una extensa ola de emigraciones proveniente de diversas partes de Europa. En su mayoría, eran personas que escapaban de los estragos de la Segunda Guerra Mundial. Es así como se consolidó una comunidad de exiliados italianos, cuya intención era la de venir a estas tierras para dar lo mejor de sí y poder cumplir todas sus metas propuestas.

Fue a partir de 1950 cuando un aproximado de 300.00 italianos llegaron al país, sumando un 7% a la población de la época. De acuerdo al Censo Nacional de 1961, los italianos formaban parte de la Comunidad Europea más densa de Venezuela. Entre sus actividades económicas principales, se encontraban la agricultura y la construcción. Las comunidades de agricultores se ubicaron principalmente en las zonas andinas, mientras que los que se dedicaron a la construcción estaban distribuidos a lo largo del país.

Emprendimiento, esfuerzo, trabajo y desempeño son palabras que describen a muchos de estos italianos. Entre ellos nos encontramos con Pasquale Iachini y Alfonzo Marozzi, dos jóvenes visionarios que dejaron sus tierras por la búsqueda de nuevas oportunidades. Ambos, tras años de arduo trabajo, lograron formar una de las empresas más sólidas en cuanto a construcción vial del país, formalmente conocida como Construcciones Yamaro.

Armando Iachini


Desde hace 46 años, Construcciones Yamaro ha venido cimentando una cultura de trabajo y dedicación. Muchos de sus proyectos han sido importantes para el desarrollo vial de Venezuela. Juntos, nos han ayudado a construir el futuro de Venezuela.

Por Armando Iachini

lunes, 28 de noviembre de 2016

Armando Iachini: ¿Cómo influyó la inmigración italiana en Venezuela?



La influencia de grupos migratorios a determinado país ayuda a crear una nación más plural y diversa. Son varios los beneficios que traen estos grupos, ya sean económicos, sociales o culturales. A mediados del siglo XX (1940-1960) hubo en Venezuela una primera gran oleada migratoria que contribuyó profundamente en el crecimiento poblacional y en el desarrollo del país. Los efectos socio-culturales y demográficos que dejó este proceso migratorio que es conocido como el de las “puertas abiertas” se perciben todavía, casi 70 años después.
Armando Iachini
Inmigrantes italiantes. Fuente: caripevirtual.com

[Armando Iachini] expone que como consecuencia de los fenómenos sociales y políticos que afectaron a Europa durante esta época, el influjo de las migraciones era, en su mayoría, de proveniencia europea. Entre las nacionalidades que impactaron con mayor intensidad se encuentran la portuguesa, la española y la italiana.

En el caso de la inmigración italiana, su influencia se evidenció en el ámbito de la agricultura y de la construcción. Este último se puede notar empresas de la talla de Construcciones Yamaro, fundada por Pasquale Manzini y Alfonzo Marrozzi. Estos dos italianos llegaron a Venezuela muy jóvenes en la búsqueda de nuevos horizontes y una mejor calidad de vida. Desde temprano, comprendieron que el trabajo y la dedicación son pilares fundamentales si lo que se quiere es progresar. Construcciones Yamaro es el vivo ejemplo de que con empeño y trabajo duro, se construyen vías para el desarrollo de un mejor país.

Pavimentación. Fuente: construccionesyamaro.com
Se estima que una gran población italiana se concentró en las zonas andinas, precisamente porque estas regiones les permitían hacer lo que mejor sabían, trabajar la agricultura. Si algo caracterizaba esta comunidad italiana que se estaba asentando en nuestros territorios, era su voluntad para el trabajo y para el progreso. El libro Italia y Venezuela: 20 testimonios, editado por la Fundación de la Cultura Urbana y recopilado por Guadalupe Borellireúne los testimonios de 20 italianos que emigraron durante el período mencionado.
Italia y Venezuela: 20 testismonios
Por Armando Iachini

jueves, 24 de noviembre de 2016

¡IMPORTANTE!: Inmigración italiana en Venezuela

Toda nación se construye por su gente. En el caso de las naciones latinoamericanas, la gran influencia de nacionalidades ayudaron a moldar una idiosincrasia en común, en donde el trabajo y el esfuerzo sirven como anclajes necesarios para el desarrollo de cada país. Al mismo tiempo, esa aceptación a lo extranjero nos permitió ampliar nuestros puntos de vista y conocer otras realidades.

Armando Iachini
Familia inmigrante italiana
[Armando Iachini] comenta que a mediados del siglo XX, Venezuela recibe con los brazos abiertos a una extensa ola de inmigraciones proveniente de diversas partes de Europa. En su mayoría, eran personas que escapaban de los estragos de la Segunda Guerra Mundial. Es así como se consolidó una comunidad de exiliados italianos, cuya intención era la de venir a estas tierras para dar lo mejor de sí y poder cumplir todas sus metas propuestas.

Fue a partir de 1950 cuando un aproximado de 300.000 italianos llegaron al país, sumando un 7% a la población de la época. De acuerdo al Censo Nacional de 1961, los italianos formaban parte de la comunidad europea más densa de Venezuela. Entre sus actividades económicas principales, se encontraban la agricultura y la construcción. Las comunidades de agricultores se ubicaron principalmente en las zonas andinas, mientras que los que se dedicaron a la construcción estaban distribuidos a lo largo del país.

Emprendimiento, esfuerzo, trabajo y desempeño son palabras que describen a muchos de estos italianos. Entre ellos nos encontramos con Pasquale Ianchini y Alfonzo Marozzi, dos jóvenes visionarios que dejaron sus tierras por la búsqueda de nuevas oportunidades. Ambos, tras años de arduo trabajo, lograron formar una de las empresas más sólidas en cuanto a construcción vial del país, formalmente conocida como Construcciones Yamaro.
Armando IachiniDesde hace 46 años, Construcciones Yamaro ha venido cimentando una cultura de trabajo y dedicación. Muchos de sus proyectos han sido importantes para el desarrollo vial de Venezuela. Juntos, nos han ayudado a construir el futuro de Venezuela.

Por Armando Iachini

domingo, 16 de octubre de 2016

Armando Iachini: Edoardo Crema, historiador italiano en Venezuela

Dentro del estudio de la sociedad humana se ha visto cómo grandes hombres contribuyen a la formación de países que no los vieron nacer, pero que en el transcurso de su vida influyeron en ellos de manera tan positiva que les pagaron con estudios e investigaciones que sacara adelante esa nación. Tal es el caso del historiador Edoardo Crema en Venezuela que, a pesar de haber nacido en Italia, formó parte de grandes universidades e institutos.

Armando Iachini
Edoardo Crema - Foto Cortesía UCV
Pasión por la educación venezolana

Nació en el pueblo de Montagnana, Italia, pero toda su vida se la dedicó a la historia del arte y a la literatura que se estudiaba en la Universidad Central de Venezuela, en el Instituto Pedagógico de Caracas y también en la Escuelas de Artes Plásticas. Impartió clases en algunos liceos y colegios de la capital. Con los años se especializó en varios temas y publicó muchas obras de gran importancia.

Una de las cosas por las cuales fue muy reconocido es por sus estudios sobre Andrés Bello, y la recopilación de sus diarios, revistas, boletines y todos los documentos de invaluable importancia para la historia venezolana.

Armando Iachini

Obras publicadas


Lo importante es reconocer el trabajo de quienes se han esforzado tanto por preservar la historia de Venezuela, por eso a continuación te diremos cuáles son los libros que publicó Crema durante su larga estancia en el país:
  1. Tras el libertador político, el libertador artístico (1948)
  2. Antonio Arráiz, la creación de una leyenda (1954)
  3. Trayectoria religiosa de Andrés Bello (1956)
  4. Bello a través del romanticismo (1956)
  5. La presencia de Italia en Andrés Bello (1963)
Edoardo Crema es un ejemplo de dedicación, profesionalismo y amor a la patria, estaremos siempre en deuda con este humanista y profesor. Pero además de él existen otras personas como los creadores de la empresa Yamaro que creyeron y apostaron por este país.

Por Armando Iachini



jueves, 6 de octubre de 2016

¡DEBES SABERLO!: Yamaro, influencia italiana sobre Venezuela

Durante la Segunda Guerra Mundial muchos habitantes de Italia se vieron afectados, despojados de sus cosas y tuvieron que abandonar sus hogares. Por eso una gran cantidad de personas tomaron la decisión de dejar su patria y emigrar hacia otro país. Uno de los destinos más escogidos fue Venezuela, durante la mitad del siglo XX se desplazó una gran ola de italianos que soñaban con emprender, formar su familia y echar para adelante.

Armando Iachini 

Actualmente la inmigración italiana en Latinoamérica es muy destacada, pero sobresale en Venezuela por ciudadanos con descendencia italiana que supieron manejar las dos herencias culturales y traer lo que saben de una para ponerla a la orden en su segunda casa. La labor de los italo-venezolanos es muy respetada, en sus comienzos empezó mayormente con las actividades agricultoras, trabajaron sobre todo en las tierras del estado Portuguesa.


Al pasar los años los descendientes encontraron su propio camino y se abrieron paso en otros aspectos laborales, muchos se concentraron en prestar servicios comerciales, relacionados con los alimentos y la industria de la construcción. Un buen ejemplo de lo último es la empresa Yamaro, fundada en el año 1969, ya posee casi cincuenta años prestando servicios de calidad y empleos a muchos venezolanos.

Armando Iachini 

La constructoraYamaro es la responsable de obras de gran importancia en los estados Guárico y Apure, pero también llevaron a cabo las carreteras de San Fernando, Paso Arauca, Puerto Páez entre otras vías de transporte imprescindibles para el crecimiento de Venezuela.

Dentro del mundo de la construcción los italianos alcanzaron abrir camino y establecerse dentro del mercado venezolano, a pesar de las adversidades, lograron llegar a la cima del escalón y ahora poseen un gran predominio dentro de la economía del país demostrando que con perseverancia y muchas ganas, dos muchachos que vinieron de otro país fueron capaces de crear una empresa sólida y eficiente.

Por Armando Iachini



jueves, 28 de julio de 2016

Armando Iachini: El legado culinario de Armando Scannone



Venezuela es rica en su comida tradicional, desde el occidente, al oriente se mezclan los sabores, las recetas y las sazones de cada maestro de la cocina.
 Esta maravillosa mezcolanza de sabores forma el compendio intangible que llamamos gastronomía criolla. Cuyo máximo guardián en este país, no podría ser otro que Armando Scannone, quien a sus 93 años, se mantiene activo y listo para emprender nuevos retos y seguir dejando su huella culinaria.


Un verdadero paladín de la gastronomía venezolana (Foto: el-nacional.com)


Scannone es el octavo de nueve hermanos de una familia de inmigrantes italianos, que se vieron expuestos a las bondades de los plato típicos de varias partes del país, más por necesidad que por otra cosa. Con tantas  bocas que alimentar a la vez, para la familia Scannone la ayuda era necesaria en la cocina.  

Mi cocina a la manera de Caracas (1982) es el segundo libro más leído en Venezuela, precedido sólo por la Biblia. Esto nos da una idea del alcance que ha tenido el talento de este maestro. Pero más que un conjunto de recetas exitosas, este volumen se trató de recopilar y traer de vuelta a la vida platillos caídos en el olvido y muchos de éstos hubo que recrearlos desde cero.


Junto a su obra más conocida (Foto: enlasdosorillas2.files.wordpress.com)

La obra de Armando Scannone se extiende mucho más allá de los fogones. De hecho, la carrera que eligió estudiar no podría estar más lejos de la que terminó siendo su pasión de vida. Se graduó como ingeniero civil, desarrollando una importante carrera en esa área, incluso llegando a participar de proyectos de gran calibre. 

Además de cocinero, se ha destacado como escritor. Scannone ha contribuido con decenas de artículos a medios impresos y digitales, y completando más de 18 recetarios.

Construcciones Yamaro saluda a uno de los artífices más importantes de la comida venezolana.  Agradeciéndole  su contribución en la evolución gastronómica que ha sufrido la mesa criolla, vista a través de la sensibilidad de un hijo de italianos.

sábado, 16 de julio de 2016

Angelo Campione, un profesional de los sabores

Italia es una de las mecas universales de la gastronomía, este es un hecho que no puede discutirse. Proveniente de una tradición de siglos, la culinaria adriática es uno de los puntos de referencia para comer bien en todo el mundo, por lo cual no es de extrañar que cuando los descendientes de estas tierras se esparcen por el globo, lleven con ellos en su genética aprendizajes e historia, este bien sería el caso de Angelo Campione, uno de los chefs más reconocidos de Venezuela.

Es un gran defensor de la profesionalización de su trabajo (Foto: estampas.com)

Campione es el resultado de una mezcla familiar que mezcla al oriente venezolano con el sur de Italia, lo que supone una reunión de ingredientes perfectos para despertar el talento frente a los fogones que corría por sus venas. Cuando comprendió su vocación, comenzó a prepararse para tal fin en institutos tales como la Academia de Artes Culinarias de Caracas o el GAPP, Grupo Académico Panadero Pastelero, entrenándose para especializarse en el campo que ama.

Uno de sus grandes placeres es transmitir lo que ha aprendido (Foto: cocinayvino.net)

Su preparación en panadería, pastelería, barismo, chocolatería y coctelería, se suman a las clases en Gerencia Gastronómica y Turística, Mercadeo y demás asignaturas, que le han permitido más allá de consolidarse como una de los chefs más completos del país, como un gran hombre de negocios, llegando a ocupar puestos muy importantes dentro de la representación gastronómica del país a nivel local y nacional.

Certificado como educador en las artes de la cocina por la Academia Culinarias de las Américas, se ha dedicado a impartir sus conocimientos a los jóvenes talentos de los cuchillos, tarea que alcanzó un nuevo nivel con la creación de la Academia Capo Cucina, uno de sus principales desahogos creativos y laborales.

Campione es uno de los chefs más reconocidos de Venezuela (Foto: twitter.com)

Tiene una importante labor dentro del movimiento de profesionalización del oficio de cocinero, por lo cual fue elegido como parte de la directiva de la ACCAV, Asociación de Chefs, Cocineros y Afines de Venezuela, y como vicepresidente del LEG, Laboratorio Educacional Gastronómico, de cuyas actividades es un pilar muy importante.

Ha dejado su marca en el libro de récords Guinness, ya que formó parte del equipo que creó la moneda de chocolate más grande del mundo (874 kilos), y ahora espera organizar la “cata de chocolate fino de aroma más grande del mundo”.

Construcciones Yamaro se enorgullece de los logros de este representante de la cocina venezolana con raíces italianas en el mundo.

jueves, 30 de junio de 2016

Giovanni Savarese es un ícono del fútbol de Venezuela y Norteamérica

Estados Unidos no parecería ser el lugar ideal para que una estrella del fútbol venezolano fuera en busca de una nueva carrera como director técnico, pero gracias a la gran evolución que ha tenido este deporte en aquel país, eso fue exactamente lo que consiguió Giovanni Savarese, quien ha logrado llevar a su equipo, los New York Cosmos a meterse en los playoffs de la liga local norteamericana durante los tres últimos años de forma consecutiva, ganando el respeto y la admiración de los fans norteamericanos.

Su carrera al frente del New York Cosmos ha sido más que exitosa (Foto: insidemnsoccer.com)
Giovanni Savarese Rubinaccio nació en Caracas, Venezuela, el 14 de julio de 1971 dentro de una familia de ascendencia italiana por ambos lados. Su desarrollo dentro del mundo futbolístico a nivel profesional, comenzó cuando el chico tenía tan solo 15 años y fue seleccionado para formar parte de las filas del club Deportivo Italia, con el cual debutó en la temporada de 1986/87, al año siguiente marcaría su primer gol con la oncena, y para 88/89 seis tantos marcados por su bota.

De los Blackbirds de la Long Island University donde cursaba estudios, pasó a los Long Island Rough Riders con los que se abriría paso dentro de la Major League Soccer, para luego aterrizar con los recién formados MetroStars, para quienes anotó los primeros ocho goles de su historia. Más tarde formaría parte del New England Revolution, antes de partir a Italia para formar filas con el Perugia, durante este tiempo. Entre los años 1989/2002, formó parte de la Selección Nacional de Venezuela con destacada participación.

Los logros se acumulan en su carrera (Foto: zimbio.com)

Con el San José Earthquakes en tierra estadounidense, Swansea City en Gales, Deportivo Italchacao de vuelta en Venezuela, el Millwall Inglés, el Sassari Torres italiano y de vuelta a los Rough Riders, se completa su carrera como jugador activo, dándole luego paso a su etapa como educador y entrenador, antes de convertirse en uno de los mejores seleccionadores de la MLS y ser seleccionado para el Salón de la Fama del Fútbol Estadounidense.

Construcciones Yamaro se alegra en resaltar la labor nacional e internacional de este gran héroe del deporte venezolano, quien ha otorgado tantas alegrías a la afición con su juego y sus logros, y  que es un gran ejemplo de la influencia positiva que tienen en Venezuela, los habitantes cuya ascendencia se rastrea hasta más allá del mar.

domingo, 26 de junio de 2016

La exitosa carrera en los escenarios de Dora Mazzone

Cuchillos de Fuego de 1989, dirigida por Román Chalbaud, le presentó al público venezolano a una entonces muy joven actriz llamada Dora Mazzone, que desde entonces ha desarrollado una notable carrera en televisión, cine y teatro, con caracterizaciones que van desde la bomba sexy, a la villana más desalmada, la mejor amiga o el interés romántico más pasional; todo con el talento y la disciplina de la que siempre ha hecho gala en todos sus trabajos. Y hoy a sus 55 años, continúa más vigente que nunca.

A sus 55 años sigue sorprendiendo en sus interpretaciones (Foto: dossier33.com)

Dora Paula Mazzone León nació el dos de junio de 1961 en Cumaná, estado Sucre, proveniente de una familia con innegable descendencia italiana, que la también modelo lleva con orgullo, hasta el punto de participar en eventos creados para celebrar esta nacionalidad en Venezuela. En su hogar, la joven comenzó a demostrar interés por las tablas, el cual fue alimentando hasta llevarla a probar suerte en un mundo que le ha abierto las puertas y le ha otorgado numerosos reconocimientos.

La modelo y actriz se ha ganado la preferencia de los públicos en todos los medios (Foto: noticiaaldia.com)
Señora Bolero, Disparen a Matar, Sucre o Punto y Raya, conforman también una filmografía envidiable para cualquier profesional del medio, que la han hecho reconocida más allá de las fronteras criollas.

Por Estas Calles, Angélica Pecado, Corazón Esmeralda y más recientemente, Escándalos y Corazón Traicionado son solo una pequeña parte del enorme número de telenovelas que se han visto enriquecidas por los performances de esta singular actriz, que se crece en su labor, desde los papeles más pequeños, hasta aquello que son columna principal de cada producción dramática.

Junto a su hija Graziella (Foto: oseahellou.com)

El Hombre de la Mancha, la popular obra de los escenarios de Broadway, en su versión para el país, es su más reciente aventura teatral, en la cual representa con gran calidad los roles de Aldonza y Dulcinea, ganándose cada noche los aplausos de la audiencia.

Graziella Mazzone, la hija que tuvo con su ex esposo Jean Carlo Simancas, es lo más preciado de su vida personal. La joven, que sigue los pasos de su madre en la actuación, es el orgullo de su progenitora, de quien toma el apellido y los dotes frente a los reflectores, así como la actitud frente a la vida que ha hecho famosa a su mamá.

Construcciones Yamaro se honra en enaltecer la labor de los talentos de la industria del entretenimiento, parte de la influencia positiva de la inmigración italiana al país.

jueves, 23 de junio de 2016

Nicolás Rolando Monteverde, el último caudillo de oriente


El general Nicolás Rolando Monteverde, caudillo venezolano

Caudillos, los casi míticos líderes políticos y militares que poblaban a Venezuela y que cuentan los libros de historia, tuvieron un gran impacto en la conformación social, política y económica del país durante su existencia. Algunos de estos llegaron a convertirse por su propia mano en factores de cambio y avance para estados completos, que pusieron en ellos sus destinos y las decisiones a tomar; uno de los últimos de esta casta fue el general Nicolás Rolando Monteverde.

Barcelona, estado Anzoátegui, se conoce como su lugar de nacimiento, el 27 de enero del año 1858. Sus padres serían, el inmigrante genovés Andrés Bartolomé Rolando y Fiallo e Isidora Monteverde y Rodríguez, de origen canario, quienes llegaron al país en 1842. Su infancia y adolescencia transcurrieron en su ciudad natal, donde también comenzó estudios formales, a la vez que aprendía en casa a hablar y escribir correctamente el italiano.

En Caracas culmina sus estudios en la Universidad Central de Venezuela, donde se gradúa en farmacia, para luego trasladarse a Cumaná. Durante su vida académica, también despierta su curiosidad política, la cual le acompañaría por el resto de sus días.

Plaza Nicolás Rolando, ubicada en el municipio Simón Bolívar de Barcelona

Se une al Liberalismo Amarillo que consigue la presidencia de Cipriano Castro en 1892, y le otorga el cargo de Secretario General en 1893, y al año siguiente se convierte en presidente del Gran Estado Bermúdez, puesto en el que dirige la construcción de importantes obras para esta localidad. Más adelante es nombrado senador y luego ministro de Agricultura, Industria y Comercio en el 1898, el mismo año en que pasa a ser presidente encargado del estado Sucre.

Juan Vicente Gómez, quien venció a Rolando Monteverde para luego nombrarle parte de su tren

Senador por el estado Sucre en 1899, y luego, con la llegada de Cipriano castro al poder, adquiere el nombramiento de Jefe Civil y Militar de la región de Guayana, donde reinstaura el caudillismo.

La Revolución Libertadora que se tiende contra Castro, le tiene como uno de sus líderes más fuertes en oriente, participando en varia batallas entre las que se cuentan la de Carúpano, la Batalla de La Victoria y la Batalla de El Guapo.

Juan Vicente Gómez le vence en Ciudad Bolívar y le encarcela para exiliarse luego de su liberación. Sin embargo, le hace parte de su gobierno hasta 1913 para fallecer un año después en la ciudad de Caracas.

Construcciones Yamaro se honra en recordar la influencia de la inmigración italiana en la historia nacional.