jueves, 31 de marzo de 2016

Las manos italianas que hicieron crecer a El Tigre

Progreso, tradición y familia sembraron los italianos en el estado Anzoátegui, llegando a desarrollar en esta entidad gran cantidad de proyectos económicos que le dieron forma a una de las zonas más importantes del país. Crearon lazos eternos con estas tierras que les brindó no sólo cobijo y la posibilidad de prosperar, sino un nuevo punto de partida, una nueva patria y una razón para continuar adelante, aún después de dejar atrás el terruño y con un nuevo horizonte.

El Tigre es una ciudad pujante y activa, debido en parte al trabajo de los inmigrantes italianos

El Tigre fue uno de los lugares donde el asentamiento de italianos fue mayor y más marcado; especialmente, como en la mayoría de los casos, luego de terminada la II Guerra Mundial, a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta, cuando una Europa devastada levantó sus ojos al nuevo continente en busca de posibilidades. Y un buen grupo de familias de esta nacionalidad, la encontró al oriente de Venezuela, estableciéndose y revitalizando el área con nuevos proyectos, diligencia y descendencia.

Comunidad El Tigre, Estado Miranda

Stéfano Massobrio, Oreste Bandini Biaggi, Celeste Bragazza o Pedro Dizio se cuentan entre los pioneros que hicieron a la comunidad tigrense suya, y que se encargaron de esculpir el panorama económico de la ciudad, generando así, trabajo para cientos y miles de lugareños y una atmósfera productiva para todos. Hoteles, supermercados, tiendas y talleres, así como probando suerte en la ganadería y el agro, estos emprendedores se dieron a la tarea de levantar negocios y servir a sus vecinos.

Plaza dedicada a la memoria de Stéfano Massobrio en El Tigre (Foto: noticiasdelsuranzoategui.blogspot.com)Vanelli, Ciarelli, Orsini y Carrara, sí como, Laveglia, Scaramuzi, Graniero, Migliorini o Mazzucco se hicieron nombres comunes dentro de la población anzoatiguense, y los hijos y nietos de los que llegaron primero, han continuado la tradición de trabajo y compromiso que se ha hecho marca de quienes invirtieron su tiempo y esfuerzo en un nuevo norte para verlo florecer.

La gastronomía, la política, las artes, el comercio y la manufactura se vieron grandemente favorecidas por las nuevas ideas y las antiguas tradiciones italianas que desembarcaron al sur del estado y se quedaron allí hasta el sol de hoy, y Construcciones Yamaro se hace eco de esta herencia y de la positiva influencia de este accionar para darlo a conocer en todo el país.

Vicente Gerbasi maestro de las letras venezolanas – Parte 1

"Mi Padre el Inmigrante" es la obra capital del poeta más importante que ha dado Venezuela durante el último siglo, Vicente Gerbasi, cuya obra lo hace uno de los más laureados exponentes de la llamada lírica vanguardista en el continente. En este libro, una oda a su padre y a todos los padres, realiza una recopilación de tradiciones rurales, cuentos, andanzas y enseñanzas dejadas a él por su progenitor, descritas con una sensibilidad que ha marcado generaciones desde su publicación en 1945.

Portada del libro "Mi Padre el Inmigrante" (Foto: preciod.com)
Juan Bautista Gerbasi y Ana María Federico Pifano llegaron de Italia para establecerse en la zona de Canoabo en el estado Carabobo, donde el 2 de junio de 1913 nace Vicente, a quien se le envía de vuelta a Vibonati, Provincia de Salerno, para realizar sus estudios de primaria y secundaria. Pero a su regreso iniciaría sus trabajos literarios, los mismos que le darían reconocimiento en todo el país y fuera de este, y que junto a su labor diplomática, política y social, lo harían un referente en la historia moderna del país.

El Grupo Viernes que funda en 1937 junto a los poetas Pascual Venegas Filardo, Luis Fernando Álvarez, José Ramón Heredia, Oscar Rojas Jiménez, Ángel Miguel Queremel, Otto de Sola y el crítico Fernando Cabrices, sería uno de sus primeros pasos en la vía a dejar una huella imborrable en las letras criollas.

"Vigilia del Náufrago",su primer libro, aparece el mismo año y al mismo tiempo da sus primero pasos en la política organizada, fundando junto a Rómulo Betancourt y otros notables el PDN (o Partido Democrático Nacional) que en 1938 triunfa en las elecciones, luego de las cuales es nombrado secretario del Concejo Municipal de la Ciudad de Caracas.

Gerbasi compuso algunas de las líneas más hermosas de la literatura venezolana (Foto: celarg.gob.ve)
Bosque Doliente”, “Liras” y “Poemas de la noche y de la tierra” continúan su bibliografía, la cual se ve aumentada con la creación de revistas como Viernes y Bitácora, después verán la luz “Mi padre, el inmigrante”, “Tres nocturnos” y “Poemas”, estos dos últimos editados en Colombia con el visto bueno de la crítica.

Vicente Gerbasi comienza así a hacerse un nombre conocido en los círculos literarios de toda la zona y uno de los políticos más apreciados de la época, concluyendo la primera etapa de su vida, que Construcciones Yamaro lleva a sus lectores como muestra de la influencia positiva de la inmigración italiana.

miércoles, 23 de marzo de 2016

La historia arquitectónica de Venezuela es contada por Graziano Gasparini

Una vida dedicada a la restauración del pasado histórico (Foto: eltocuyohistoriacolonial.blogspot.com)
Venecia fue el lugar de formación profesional de uno de los hombres que, tras su llegada a Venezuela, cambiaría la forma de mirar no solo la construcción de un nuevo país, sino la manera de mirar al pasado y la historia de la arquitectura venezolana y latinoamericana: Graziano Gasparini; un arquitecto, pintor, investigador, autor, trotamundos, viajero y mucho más, que ha dedicado su vida no solo a entender cómo vivieron y que crearon los antepasados, sino a recuperarlo de cara al futuro.

Gasparini reconoció desde muy joven su gusto por los antiguos edificios que le rodeaban las cercanías del pueblo de Friuli donde pasó su juventud, o en Aquileia una de sus ciudades favoritas, y en la misma Venecia donde estudió en el Instituto Universitario de Arquitectura y en la Academia de Bellas Artes, para luego continuar con un posgrado en La Sorbona de París.

Experiencias todas que además de instruirle, le prepararon para una vida dedicada a la búsqueda y reconstrucción del pasado a través de las edificaciones.

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Venezuela le recibió en 1948 cuando llegó por labores de promoción académica en una mini gira por Colombia, Curazao y este país; pero su arribo, más afortunadamente que otra cosa, ocurrió en momentos tensos, pues coincidió con el golpe de estado contra el Gral. Marcos Pérez Jiménez, lo que ocasionó no solo un toque de queda que le cambió los planes y le impidió salir del país, sino que le proporcionó sus primeros trabajos en esta tierra, a los cuales les siguieron otros, para luego convertirse en una carrera.
Su obra como autor refleja su búsqueda como arquitecto (Foto: mercadolibre.com)

Sus viajes le permitieron además de conocer este nuevo país y todo el continente, investigar y preparar el material para sus numerosas publicaciones, las cuales se han extendido del plano local al continental, dándole reconocimiento internacional.

La Universidad Central de Venezuela se contacta con él para que tome la cátedra de Arquitectura Colonial Venezolana en 1958, lo que iniciaría una relación con la institución de muchas décadas y miles de alumnos que pasarían a formar parte del mundo arquitectural venezolano.

El Premio Nacional de Arquitectura de 1995 es solo uno de los múltiples galardones que ha recibido durante su extensa carrera, además de una dilatada labor como pintor, le colocan al centro del movimiento de la arquitectura y las artes nacionales, por esto, Construcciones Yamaro ha querido hacerse eco de su contribución y legado en Venezuela.

jueves, 17 de marzo de 2016

La presencia ítalo-venezolana en la música pop de Venezuela

Cantantes venezolanos que han llegado a sonar con insistencia en la radio nacional, que han llenado enormes locales en giras multitudinarias y que han vendido millones de copias de sus discos al público criollo, comúnmente tienen sus raíces o han comenzado sus historias fuera de esta tierra, y aquellos nacidos de linaje italiano, llenan con sus talentos y nombres, las colecciones discográficas de varias generaciones.

Franco de Vita, durante una actuación en Santiago de Chile

Franco de Vita, por ejemplo, comenzó su vida con el nombre de Franco Atilio De Vita De Vito gracias a su herencia italiana, y ha ganado reconocimiento durante sus 30 años de carrera como uno de los cantautores más exitosos en todo el continente, liderando la movida de la llamada “música urbana” que tuvo lugar entre finales de los 80 y principios de los 90 en el país.

Giordano Di Marzo Migani, popularmente conocido como Yordano, es otro de los cantautores que llegó a oídos nacionales en la misma época que De Vita, y que rápidamente logró ubicarse como uno de los favoritos del género, con una carrera siempre en evolución que ha tocado a padres e hijos.

Evio Di Marzo es hermano de Yordano, pero también la voz y la imagen al frente de la popular agrupación de fusión latina, Adrenalina Caribe de gran éxito durante los pasados 20 o 30 años. 

Pablo Manavello, uno de los mayores talentos musicales del país (Foto: runrun.es)

Pablo Manavello se consolidó como uno de los más grandes productores y compositores del pop venezolano, además de mantener una excelente labor como cantante. Nació en Treviso, Italia, pero pasó casi toda su vida en Venezuela, componiendo y arreglando para algunos de los más famosos del mundo, desde Shakira a Ricky Martin, Carlos Vives y Olga Tañón entre muchos otros. Lastimosamente este gran músico falleció recientemente.

Rudy La Scala nació en Roma en 1954, pero en Venezuela se hizo de un nombre como cantante, músico, compositor y productor discográfico que trabajó con algunos de los más importantes aristas nacionales y que es el único en lograr más de 12 discos de platino y 9 discos de oro a nivel nacional. 


Jorge y Charles Spiteri son considerados como precursores del rock en este país, formando juntos y por separado parte de agrupaciones como The Nasty Pillows, Fantastic Guasacaca, Los Memphis y The Juniors.

Yamaro Construcciones se complace en mostrar a los lectores parte de la influencia italiana en la música y las artes de Venezuela.

martes, 15 de marzo de 2016

Venezuela vio cómo la pasta llegó para quedarse

Gastronómica y multicultural como es Venezuela, no es de extrañar que al corazón de este país se llegue por el estómago, y si este enamoramiento surge en forma de un plato de espaguetis a la boloñesa mejor que mejor, porque el idilio entre la población venezolana y la pasta traída a este suelo por los inmigrantes italianos entre los siglos XVIII y XIX, se ha hecho parte del día a día nacional; el consumo de este alimento en todas sus presentaciones y versiones es hoy tan propio venezolano, como originario adriático.

Venezuela adoptó la pasta como un plato propio (Foto: latintimes.com)

La historia de cómo conquistó la pasta al país inicia con la conquista del país per se, pues los navegantes europeos que alcanzaron estas tierras traían en sus almacenes grandes cantidades de comida seca, mucha de esta pasta, que podían guardar si miedo a que se dañase. Tiempo después, durante el siglo XVIII, algunos emprendedores italianos ofrecían ya platos con variedades de este alimento en determinados restaurantes, los cuales fueron bien recibidos.


La pasta gana fuerza a principios del siglo XX cuando comienzan a aparecer fábricas especializadas, pero no es hasta los años 60, cuando esta se hace un imperativo en la mesa nacional, quedándose allí hasta nuestros días.

Los productos de esta especie han sido tocados por la cultura venezolana, cambiando nombres y deletreo para que el ragù bolognese se convirtiera en salsa boloñesa, los penne en plumitas, los fusilli serían tornillitos, los farfalle ahora se llaman corbaticas o lacitos, las conchiglie pasan a ser caracolitos y así una larga lista; eso sin contar los cambios estéticos y de ingredientes que sufrieron las salsas tradicionales al llegar a territorio patrio, así como las mezclas y fusiones que sobrevinieron al ser incluidas en la dieta local.

Pasta con caraotas y tajadas, vivo ejemplo de la fusión entre dos culturas (Foto: flickr.com)

Caraotas, salsa rosada, diablitos (jamón endiablado), carne molida de vaca, y un largo etcétera forman parte de las contribuciones locales agregadas a la preparación de la pasta, que le dan identidad única y son ejemplo perfecto de la comunión entre ambas culturas.

Construcciones Yamaro es también parte de ese encuentro de mundos, ideas y culturas; firmemente plantados en Venezuela pero conscientes de la herencia que los cobija y fieles a las raíces de trabajo, calidad y entereza provenientes del viejo mundo.

viernes, 11 de marzo de 2016

Agustín Codazzi y su papel en la historia venezolana

Firma de Codazzi
Lugo, Ferrara, en la actual Italia, fue el lugar de nacimiento de uno de los europeos con mayor influencia en la historia venezolana y de todo el continente latinoamericano, Agustín Codazzi. Su invaluable labor como   explorador, ingeniero, geógrafo, cartógrafo, etnógrafo, naturalista, estadista y militar sirvió para engrandecer a Venezuela y todo el territorio americano, por lo que Construcciones Yamaro, como guardián de la influencia positiva del gentilicio italiano en el país contribuye a su exaltación y divulgación.


Codazzi fue un viajero infatigable, lo que queda evidenciado en sus correrías por Europa realizadas poco después de cumplir los 20 años, cuando en compañía de su amigo el capitán Constante Ferrari, atraviesa el viejo continente visitando a su paso Grecia, Moravia, Valaquia, Rusia, Polonia, Prusia, Suecia y Dinamarca, hasta llegar a Holanda, donde si espíritu aventurero le mueve a embarcarse con destino a los Estados Unidos, acariciando la idea de sumarse a la lucha por la libertad de Latinoamérica.

Busto de Agustín Codazzi en la Colonia Tovar
Simón Bolívar marcaría una gran huella en su vida, y a este le uniría además de una gran amistad, una visión compartida del republicanismo y libertad, lo que le podría en su buena gracia, llevándole a ocupar importantes cargos militares y políticos en Venezuela, hasta la muerte del Libertador y la posterior disolución de la Gran Colombia.
José Antonio Páez, General en Jefe de la Independencia de Venezuela, entonces de encomienda una de las empresas más grandes de su carrera y de su vida, el crear un mapa, que terminaría siendo casi un atlas completo de la nación, debido a la inclusión de estadísticas y descripciones geográficas, culturales, físicas y sociales en detalle, en lo que pasaría a ser una de las obras más importantes de su época para los venezolanos y cuyo valor permanece hasta estos días.
Resumen de la Geografía de Venezuela, editado en 1841 con sus tres partes Geografía Física, Geografía de las Provincias y Geografía Política, junto a su sucesor Atlas físico y político de la República se convierten en los manuales para conocer un país que hasta entonces, salvo contadas excepciones no había sido explorado ni explicado de la manera en que lo hizo Codazzi.
La Colonia Tovar es quizá el último de los grandes legados de este hombre a la patria, y que se ha mantenido hasta hoy como parte de su labor, pero esta requiere un apartado propio para hacerle justicia.