lunes, 20 de febrero de 2017

Armando Iachini: El legado italiano en Venezuela

Las comunidades italianas tuvieron un notable impacto en el censo de la Venezuela del siglo pasado. Existen dos períodos en donde la influencia del país mediterráneo se evidenció más fuertemente: en la primera década y en mediados del siglo XX. Los italianos se desempeñaron muy bien en áreas relacionadas a la agricultura y la construcción, pero sus labores no solo se limitaban a ese ámbito.

Armando Iachini


La primera oleada migratoria se concentró primordialmente en los Andes, puesto que la región les ofrecía desarrollarse plenamente en la agricultura, comenta Armando Iachini.

El segundo período migratorio se comprende entre 1940 a 1960. Las convulsiones sociales que engendraron en Europa para aquella época, fueron el motivo por el cual muchas familias decidieron dejar sus países de origen en busca de nuevos horizontes. Venezuela recibió a los italianos con los brazos abiertos. El valor, la entereza y el optimismo que trajeron consigo para establecerse en este país no dejan de ser admirables. Todos ellos vinieron con la idea de triunfar y de integrarse. Sin su aporte, este país estaría incompleto.

Fue en octubre de 1950, cuando dos jóvenes italianos, Pasquale Ianchini y Alfonzo Marozzi, escapando de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, llegan a tierras venezolanas. A pesar de su corta edad, eran visionarios. Con trabajo duro, esfuerzo y dedicación, lograron fundar su propia empresa. Conocida ahora como Construcciones Yamaro, una de las compañías de construcción vial más importante del país.
Armando Iachini
El comercio, la industria, la arquitectura, la cultura, la construcción, la banca, la estética, la academia, la moda, la ciencia, la medicina, la agricultura y la ganadería son facultades en las que se desarrollaron estos italianos, que luego adoptarían el gentilicio de venezolanos, detalla Armando Iachini. Juntos, nos ayudaron a construir un futuro que aún hoy día se percibe. Aprendieron de nuestra cultura al igual que nosotros aprendimos de las de ella. Nos enseñaron que el trabajo es uno de los pilares fundamentales de la sociedad.

Por Armando Iachini

jueves, 9 de febrero de 2017

¡ATENCIÓN! La influencia de la italianidad en Venezuela

Podríamos pasar horas hablando sobre la influencia cultural que Italia ha representado en las artes, la arquitectura, la literatura, la gastronomía y en muchos otros aspectos. Asimismo, y a través de la historia, los italianos han ido construyendo algo que le podríamos llamar italianidad. ¿Cómo podría definirse este término? De acuerdo a un artículo del sitio Italianitas, indica que el mismo es un abanico que se despliega en diversos ámbitos.

Armando Iachini

Hasta los momentos, no existe una definición exacta de italianidad, sino la de ser parte de una identidad que responde a rasgos característicos de cada región en dicho país europeo. Lo interesante de estas marcas que caracterizan a Italia, es que han llegado a tener un valor universal, comenta Armando Iachini. Tal vez una de las razones por las cuales la cultura de este país se ha asentado globalmente, se debe que durante un largo tiempo, existió una diáspora migratoria de italianos.

El fuerte vínculo con sus raíces es lo que ha logrado que la cultura italiana sea mundialmente conocida. En Venezuela, por ejemplo, existe el Centro Italiano Venezolano, el cual es una organización que durante 50 años se ha encargado de divulgar una pequeña parte de su cultura.

En el caso de Venezuela, este ha sido un país cuya influencia por la gastronomía italiana se evidencia en los numerosos restaurantes italianos que se esparcen por toda la ciudad de Caracas. La mayoría asentados en zonas como La Carlota y La Candelaria.

Es necesario tener en cuenta que la influencia de la migración italiana en Venezuela, no solo se limita a la gastronomía. Armando Iachini explica que muchos de estos estos trabajadores vinieron al país con ganas de salir adelante, y lo lograron. Son varios los ámbitos a los que se dedicaron: agricultura, educación, medicina, moda y construcción.

Armando Iachini

Construcciones Yamaro, por ejemplo, es una compañía que nos demuestra que con trabajo duro y dedicación se pueden lograr grandes cosas. Sus fundadores fueron Pasquale Ianchini y Alfonzo Marrozzi, quienes llegaron muy jóvenes a Venezuela, pero manteniendo su visión hacia el futuro. Ya se han cumplido 46 años desde que este proyecto se concretó, ayudándonos a construir obras importantes para el país. 

Por Armando Iachini

jueves, 2 de febrero de 2017

Armando Iachini: Venezuela le abrió las puertas a los inmigrantes italianos

Todo flujo migratorio trae consigo influencias positivas al país de destino. Casi siempre, estos aspectos se relacionan al ámbito cultural. Se ha comprobado que los países con mayor diversidad y multiculturalidad son los más tolerantes y democráticos. En este sentido, hay que mencionar la inmigración italiana, puesto que los italianos son conocidos por ser un pueblo de migrantes y se han encargado de esparcir su cultura a lo largo del mundo.

Armando Iachini

Al mismo tiempo, hay que tener en consideración que todo país se construye por su gente. En el caso de Latinoamérica, la gran influencia de nacionalidades sirvió para moldear una idiosincrasia en común, en donde el trabajo y el esfuerzo son los pilares necesarios para el desarrollo de cada nación. La aceptación a lo foráneo fue lo que nos permitió ampliar nuestras perspectivas y confluir con otras realidades, comenta Armando Iachini.

A mediados del siglo XX, Venezuela recibe con los brazos abiertos a una extensa ola de emigraciones proveniente de diversas partes de Europa. En su mayoría, eran personas que escapaban de los estragos de la Segunda Guerra Mundial. Es así como se consolidó una comunidad de exiliados italianos, cuya intención era la de venir a estas tierras para dar lo mejor de sí y poder cumplir todas sus metas propuestas.

Armando Iachini

En el caso de la inmigración italiana, su influencia se evidenció en el ámbito de la agricultura y de la construcción. Este último se puede notar empresas de la talla de Construcciones Yamaro, fundada por Pasquale Manzini y Alfonzo Marrozzi. Estos dos personajes llegaron a Venezuela muy jóvenes en la búsqueda de nuevos horizontes y una mejor calidad de vida, cuenta Armando Iachini. Desde temprano, comprendieron que el trabajo y la dedicación son pilares fundamentales si lo que se quiere es progresar. Construcciones Yamaro es el vivo ejemplo de que con empeño y trabajo duro, se construyen vías para el desarrollo de un mejor país.

Por Armando Iachini