domingo, 12 de marzo de 2017

Armando Iachini: Aprender de lo foráneo, la inmigración italiana en Venezuela

Pensar en el legado cultural italiano es una cuestión indiscutible. Durante la historia del arte, hemos visto la influencia que han tenidos los artistas italianos a nivel general. Sin dejar atrás la literatura, en donde nos encontramos con La Divina Comedia, una de las obras italianas con mayor universalidad y un clásico de la literatura europea.

Armando Iachini


Desplazándonos a otro ámbito, pero sin alejarnos de la tradición italiana, podemos hacer referencia a la naturaleza nómada que tanto caracterizó a los italianos en siglos pasados. Como consecuencia de las guerras y dictaduras que afectaron al país durante determinados contextos históricos, muchos italianos decidieron abandonar su tierra para encontrar nuevos horizontes, señala Armando Iachini.

En este sentido, varios países de América en donde se incluyen Brasil, Argentina y Venezuela, fueron el destino predilecto para aquellos europeos que estaban en la búsqueda de nuevas oportunidades y una mejor calidad de vida. En los tres países mencionados, el flujo migratorio italiano fue muy notable, pues familias enteras escapaban de los horrores de su país de origen.

Algo curioso que es necesario destacar de las comunidades italianas, es que trajeron consigo sus costumbres sin abandonarlas, ajustándolas a sus nuevos destinos y causando una influencia en ellos. Por esta razón es que conocemos la pizza y la pasta. A su vez, los restaurantes de comida italiana son muy populares alrededor del mundo.

En Venezuela, explica Armando Iachini, las comunidades italianas se asentaron en diferentes lugares de la región. Gracias al clima y las fértiles tierras que ofrecían los Andes, muchos se ubicaron en estas zonas para dedicarse de lleno a lo que mejor sabían hacer: la agricultura.

Armando Iachini


En las grandes ciudades venezolanas también hubo una influencia de migrantes italianos. Sus oficios eran diversos: barberos, sastres, profesores, médicos, etc. Con arduo trabajo y dedicación somos capaces de proponernos todo lo que nos propongamos. Esto es una enseñanza que nos dejaron los italianos.

Un ejemplo de esto, ha sido Construcciones Yamaroquienes desde hace 46 años  ha venido cimentando una cultura de trabajo y dedicación. Muchos de sus proyectos han sido importantes para el desarrollo vial de Venezuela. Juntos, nos han ayudado a construir el futuro de Venezuela.

Por Armando Iachini

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